El gobierno de Axel Kicillof salió con los tapones de punta a capitalizar el flojo desempeño de la gestión de Javier Milei en materia productiva. Quien tomó la palabra fue el ministro Carlos Bianco, quien expuso la brutal caída del ingreso de capitales en 2025.
A través de sus redes, disparó munición gruesa basándose en el documento de la OCDE. “El año pasado, la inversión extranjera en Argentina fue la decimotercera parte que la recibida por México”, recordó, y sumó que Brasil obtuvo 24 veces más.
El funiconario provincial vinculó el desplome del -73,1% con el rumbo macroeconómico de los libertarios. Afirmó que la recesión local mata cualquier incentivo fiscal: “La caída de la actividad económica, del salario, del consumo, y la desinversión brutal en infraestructura pesan más que el RIGI, la desregulación y el alineamiento externo".
Y tildó las desregulaciones oficiales como "un régimen de privilegios para unos pocos jugadores a costas del bienestar de la mayoría de los argentinos”. La baja dejó al país muy lejos de vecinos como Chile o Colombia.
Ayer se conoció que la Argentina tuvo en 2025 el peor registro de IED entre los países latinoamericanos, detrás de Brasil, México, Chile y Costa Rica. Pero los datos no terminan ahí.
— Carli Bianco (@Carli_Bianco) May 27, 2026
Según el mismo informe de la OCDE, la Argentina también tuvo la mayor caída interanual de la… pic.twitter.com/6GjNRJixwc
En sintonía, un análisis de la red Misión Productiva confirmó que las promesas de la Casa Rosada quedaron boyando. Advirtieron que el fuerte esquema de incentivos implementado por el Poder Ejecutivo nacional “no alcanza para generar un proceso amplio de atracción de capitales”.
Los especialistas indicaron que la parálisis de la obra pública, la falta de crédito y la incertidumbre cambiaria terminaron hundiendo al entramado pyme. De este modo, la trinchera bonaerense volvió a marcar la cancha exponiendo las debilidades del programa económico del oficialismo.