Este flujo de viajeros generó un impresionante impacto económico de $339.880 millones en apenas tres días. El gasto promedio diario por persona alcanzó los $112.385, mostrando una recuperación real frente a feriados anteriores.
Según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en lo que va del año, los cinco fines de semana largos ya movilizaron a más de 9.3 millones de turistas, generando un gasto acumulado superior a los $2.6 billones.
La provincia de Buenos Aires, una vez más, fue la gran protagonista. Predominó un turismo regional y espontáneo, con una fuerte afluencia desde el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Mar del Plata, por ejemplo, inició el fin de semana con reservas hoteleras cercanas al 50% pero mantuvo una actividad sostenida gracias a su variada oferta gastronómica, cultural y recreativa, atrayendo a visitantes de último momento.
No solo la Costa Atlántica brilló. Otros destinos bonaerenses también se destacaron. Localidades como Tandil y Chascomús, con sus paisajes serranos y lagunas, ofrecieron una combinación atractiva de actividades patrias, festivales y propuestas familiares.
En la Costa, más allá de Mar del Plata, el Partido de La Costa vibró con ferias regionales, peñas folklóricas y eventos criollos, mientras que Nueva Atlantis sorprendió con exhibiciones de carrovelismo sobre la playa.
El interior profundo de la provincia también se sumó a la fiesta, con sus celebraciones populares como el imán principal. Dolores convocó multitudes con su tradicional Fiesta de la Torta Argentina, Lobos deleitó paladares con la Fiesta de la Empanada y Sabores Patrios, y Carmen de Areco reafirmó su poder de convocatoria con la Fiesta del Locro Patrio. Fogones y encuentros tradicionalistas completaron una agenda cargada de identidad nacional.