La madrugada de este viernes se vio abruptamente interrumpida por una fuerte explosión seguida de un incendio en la subestación Centenario de Edesur, ubicada en el corazón del barrio porteño de Caballito.
Cerca de las 3 de la mañana, un transformador se quemó, desatando un operativo de emergencia que movilizó a varias dotaciones de bomberos en un intento desesperado por controlar las llamas y evitar mayores consecuencias.
El estruendo y el posterior resplandor alertaron a los vecinos, quienes rápidamente se encontraron sumidos en una oscuridad total.
El impacto fue inmediato y masivo, afectando a más de 100 mil usuarios en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Barrios como Caballito, Villa Crespo, Almagro, La Paternal y Villa General Mitre quedaron sin suministro, pero la onda expansiva del apagón también se extendió hacia el sur del conurbano, golpeando a localidades como Quilmes, Lomas de Zamora, Florencio Varela, Esteban Echeverría y Ezeiza, evidenciando la interconexión y vulnerabilidad del sistema.
Este episodio no es un hecho aislado; por el contrario, volvió a poner el foco sobre el precario estado del sistema eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires y los reiterados problemas de suministro que se arrastran desde hace años.