La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, decidió jugar fuerte y mantuvo un encuentro secreta con Domingo Cavallo. La movida es una provocación directa a Javier Milei, quien tiene al exministro en su "lista negra" tras las críticas al plan económico de Luis Caputo.
La sintonía entre ambos no es nueva, sin embargo, este acercamiento confirma que la Ministra empezó a tomar distancia crítica de la conducción de los hermanos Milei y su manejo económico, de cara a una posible candidatura presidencial en 2027.
La interna explotó en la última reunión de ministros, donde Milei le habría gritado a Bullrich por cuestionar la declaración jurada de Manuel Adorni. “Tiene una emocionalidad importante”, disparó la ministra tras el desplante del mandatario.
Según versiones de pasillo, el Presidente le impidió hablar durante una larga defensa de su vocero y luego abandonó el recinto de forma intempestiva. Pese a la embestida, la funcionaria avisó que no retrocederá en sus planteos sobre transparencia.
Detrás de este cortocircuito asoma la pelea por la sucesión. Ante el temor del establishment por una parálisis económica que reviva al peronismo, Bullrich empieza a mostrarse como la opción con mayor "volumen" político y gobernabilidad.
El café con Cavallo, quien alertó sobre una "bomba cambiaria", funciona como un mensaje cifrado para el círculo rojo. Mientras el Presidente bloquea contactos en WhatsApp, su Ministra de Seguridad los reactiva pensando en el tablero electoral que viene.