El cristinismo volverá a las calles este sábado con una nueva edición de “Unos mates con Cristina”, una convocatoria militante frente a la casa de la expresidenta en San José 1111.
Organizada por la Casa Cristina Libre, articulada desde el Instituto Patria y La Cámpora, la movilización busca consolidar la denuncia de proscripción como la bandera principal y un eje ordenador ineludible para el peronismo de cara a las elecciones de 2027.
Detrás de la mateada, la radio abierta y el estampado de remeras con la consigna “Cristina Libre”, se esconde una estrategia política más profunda. El objetivo es convertir la situación judicial de la exmandataria en el motor de la reconstrucción peronista, resistiendo la idea de que el próximo candidato deba distanciarse de su figura o de la pelea contra su condena.
Dirigentes del núcleo más cercano a Cristina y Máximo Kirchner han endurecido el discurso, planteando que el futuro candidato peronista no solo debe enfrentar a Javier Milei, sino también asumir la batalla por la reversión del fallo de la Corte Suprema que ratificó la condena.
Máximo Kirchner, por su parte, reforzó esta postura al afirmar que “Cristina es la primera candidata porque no hay quién le gane en una interna”. Agregó que, de no lograr “romper la proscripción”, el peronismo deberá buscar un dirigente que “exprese esos intereses”, dejando entrever la preocupación por evitar la emergencia de figuras con autonomía política que capitalicen el kirchnerismo sin asumir su agenda.