Una multitud participó este martes de la cuarta Marcha Federal Universitaria, encabezada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN); la Federación Universitaria Argentina (FUA); gremios docentes; organizaciones políticas y sindicales y estudiantes.
La movilización tuvo como objetivo denunciar al Gobierno de Javier Milei por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento y la falta de respuesta ante la crisis salarial que atraviesa el sector.
Las calles reclamaron por el recorte presupuestario y la pérdida del poder adquisitivo de becas e investigadores. Denunciaron que la Casa Rosada desoye los fallos que obligan a recomponer los sueldos, agravando la situación operativa de las casas de estudio.
Es preciso mencionar que desde las organizaciones denunciaron una caída real del 45,6% en las transferencias presupuestarias entre 2023 y 2026 y un retroceso del 34,2% en los salarios docentes y no docentes.
El rector de la Universidad de Río Negro, Anselmo Torres, fue uno de los oradores más críticos: “Está en riesgo la democracia, la plena vigencia del estado de derecho”, dijo frente a la multitud. Y advirtió que una sociedad se quiebra cuando deja de importarle el sufrimiento del otro.
Además, exigió que el Gobierno respete la voluntad del Congreso y las decisiones de la Justicia, y rechazó dque el ajuste económico sea una excusa válida para privar a millones de jóvenes de su derecho a la formación superior.

El presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, defendió la ley vigente como una herramienta razonable que no compromete fiscalmente al Estado.
Y remarcó la importancia de la movilidad social ascendente y el valor estratégico de la ciencia nacional en la producción de vacunas y satélites.
La jornada cerró con una advertencia sobre el peligro de sentar precedentes de ilegalidad institucional. Bajo la premisa de que "dentro de la ley todo y fuera de la ley nada", la comunidad académica ratificó que continuará en estado de alerta.