El gobernador bonaerense Axel Kicillof se lanza de lleno a una semana clave, marcada por una intensa agenda que lo posiciona como la principal figura opositora al gobierno de Javier Milei.
Con la mira puesta en las elecciones presidenciales del próximo año, el mandatario peronista despliega un triple juego: la calle, la formación política y la construcción de un nuevo espacio de diversidad, buscando consolidar su liderazgo y tejer una red de resistencia.
La participación de Kicillof en la cuarta Marcha Federal Universitaria no es casual. Tras encuentros con rectores de todo el país, el gobernador ha sido categórico al calificar el recorte de fondos y el deterioro del sistema universitario como un “ataque deliberado” de la administración libertaria.
Su formación como economista en la UBA y su pasado como investigador del Conicet le otorgan una conexión personal y profunda con la lucha por la educación pública.
Esta movilización masiva, que culminará en Plaza de Mayo, será el escenario donde universidades nacionales exigirán al presidente Milei el cumplimiento de la Ley de Financiamiento votada por el Congreso.
Kicillof, junto al Partido Justicialista bonaerense, se sumará a esta jornada de lucha, transformando la defensa de la autonomía universitaria en un acto central de la confrontación política actual.