La política vive días de definiciones fuertes y Ensenada no es la excepción. Tras el reciente aniversario de la ciudad, donde el intendente Mario Secco dejó definiciones sobre el futuro de su armado, la diputada provincial Silvina Nardini brindó detalles sobre el proceso de trasvasamiento generacional que atraviesa el distrito y la consolidación de Axel Kicillof como figura nacional.
En diálogo con Diagonal a Contramano, y consultada sobre si las palabras de Secco en el aniversario de Ensenada tuvieron “olor a despedida”, Nardini fue clara: “no se trata de un retiro, sino de una concepción de la política a largo plazo”. “Mario nos viene preparando hace muchos años a los que somos más jóvenes, diciéndonos que hay que tomar la posta”, explicó la legisladora.
Para Nardini, la generosidad de Secco radica en haber sumado a su equipo a cuadros con responsabilidades grandes desde temprana edad. “Él es nuestro faro y nunca va a dejar de ser nuestro conductor, pero entiende que una gestión debe proyectarse más allá de las personas”, sostuvo, marcando un contraste con las experiencias de los años 90 que, según afirmó, dejaron a la ciudad “devastada”.
Aunque no dio nombres propios para la sucesión, ratificó que el proyecto en Ensenada “no puede quedar en manos más que de los más jóvenes”.
Otro de los ejes de la entrevista fue el pedido público de Secco para que el Gobernador comience a caminar su candidatura presidencial. Nardini respaldó plenamente esta postura, señalando que Kicillof no solo representa al 40% del padrón nacional, sino que es la principal voz opositora al modelo de Javier Milei.
La diputada denunció una “saña particular” del Gobierno nacional hacia Buenos Aires. “Sabemos que adeudan a muchas provincias, pero con Axel hay una intencionalidad política clara: buscan limarlo porque ven en él una propuesta electoral nacional”, denunció.
Frente a un contexto donde las familias “se preguntan cada día qué van a poner sobre la mesa para comer”, Nardini destacó que Kicillof sigue dando respuestas y gobernando con sus convicciones intactas pese al recorte de fondos.
“Estamos convencidos de que el Gobernador puede ser la esperanza para el pueblo argentino. Tiene la fuerza para hacerse cargo de la responsabilidad que implica gobernar un país en este contexto de desastre”, concluyó.