En medio de versiones sobre irregularidades vinculadas a una obra en su vivienda, el jefe de Gabinete Manuel Adorni quedó en el centro de una nueva tormenta política. Según trascendió, el ministro de Economía Luis Caputo le habría pedido a Karina Milei que saque al funcionario, en un gesto que deja al descubierto la interna que atraviesa La Libertad Avanza.
El episodio habría escalado en las últimas semanas, en medio de cuestionamientos internos que venían creciendo puertas adentro del oficialismo. Según distintas versiones, el malestar se habría profundizado tras la declaración de un contratista que habría mencionado pagos en negro por trabajos realizados en una propiedad en Exaltación de la Cruz.
De acuerdo a distintas fuentes, en el entorno económico consideran que la situación podría afectar la “confianza” sobre el rumbo del programa libertario, en un momento donde el oficialismo busca sostener señales de estabilidad. En ese contexto, el planteo de Caputo no sería aislado, sino parte de una preocupación más amplia.
Las versiones también indican que ya habría nombres en danza para un eventual reemplazo. Entre ellos aparece Martín Menem, lo que abriría un nuevo reacomodamiento interno dentro del esquema de poder libertario. En ese caso, su salida de Diputados podría derivar en otros movimientos, donde se menciona a Luis Petri como posible opción.
Puertas adentro, el clima estaría lejos de ordenarse. Distintos sectores del oficialismo dejarían trascender que el desgaste político del jefe de Gabinete habría acelerado tensiones preexistentes dentro de La Libertad Avanza, donde conviven líneas con intereses y estrategias diferenciadas.
En ese marco, dirigentes cercanos al espacio aseguran que el malestar no se limitaría a un solo sector, sino que alcanzaría a varias figuras como Santiago Caputo, Patricia Bullrich, y Pilar Ramírez. Sin embargo, también remarcan que quien sostendría el respaldo final sería el propio Javier Milei, lo que introduce un factor de incertidumbre sobre cualquier definición en el corto plazo.
Así, más allá de las versiones, el episodio vuelve a exponer la fragilidad del equilibrio interno en el oficialismo. En un contexto donde el Gobierno busca consolidar su programa económico, la interna empieza a jugar un rol cada vez más determinante.