La red de salud dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) atraviesa una situación crítica que trasciende lo administrativo para convertirse en una emergencia sanitaria.
Según denunciaron las autoridades de la casa de estudios, el Gobierno nacional mantiene "pisadas" las partidas presupuestarias destinadas a salud universitaria, incumpliendo no solo el Presupuesto 2026 sino también la Ley de Financiamiento Universitario.
El informe del primer cuatrimestre del año arroja datos alarmantes sobre la desinversión en el área. Presupuesto asignado, se previeron $80.000 millones para todo el año 2026.
Ejecución enero-abril, el Gobierno no ejecutó un solo peso al finalizar el cuarto mes del año. Deuda devengada, según los plazos legales, la administración libertaria debería haber transferido al menos un cuarto del presupuesto total ($20.000 millones) en este periodo.
La UBA cuenta con seis centros de salud de alta complejidad que atienden anualmente a más de 700.000 pacientes. Entre las instituciones que hoy ven comprometida su capacidad de prestación se encuentran: