El gobernador Axel Kicillof arribará este viernes a Córdoba con una agenda que mezcla convenios técnicos y un fuerte respaldo gremial, con el objetivo de sumar múscula de su armando nacional en uno de los distritos más esquivos para el peronismo.
La actividad comenzará en Cosquín, donde el Gobernador firmará acuerdos con el intendente Raúl Cardinali y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). La cooperación técnica incluirá laboratorios de maquinaria agrícola y desarrollo agrario.
Pese a la cercanía, no habrá foto con Martín Llaryora. “Si bien mantiene un diálogo permanente, no está prevista una reunión”, confirmó el ministro Carlos Bianco, bajándole el tono a las especulaciones sobre un encuentro entre mandatarios.
El plato fuerte será en el congreso de delegados de Sanidad (FATSA) en La Falda. Allí, invitado por Héctor Daer, el Jefe provincial compartirá escenario con 600 referentes gremiales, en un gesto de apoyo contundente por parte de la cúpula de la CGT.
La visita también alimenta los rumores sobre una posible alianza con la diputada Natalia de la Sota. En el entorno de Kicillof entienden que, para 2027, es vital construir puentes con el peronismo cordobés que no se siente cómodo con el kirchnerismo.
De esta manera, el Gobernador intenta saltar el cerco de la interna y consolidar su perfil federal bajo el ala del sindicalismo tradicional.