La frase “Nos vemos mañana, wachines” dejó de ser una simple despedida entre adolescentes para convertirse en un escalofriante eco de miedo en San Miguel.
Un joven de 16 años, estudiante de un colegio secundario local, fue el protagonista de una amenaza de masacre que, por fortuna, fue desactivada a tiempo, pero que dejó una profunda inquietud en la comunidad educativa y más allá.
Todo comenzó con publicaciones intimidatorias en redes sociales, donde el adolescente exhibía imágenes con una pistola y lanzaba la advertencia que encendió todas las alarmas.
Fue una denuncia anónima al 911, acompañada de capturas de pantalla de Instagram y canales de WhatsApp, la que puso en marcha la maquinaria judicial y policial. Los investigadores actuaron con celeridad, rastreando las cuentas que, aunque luego fueron cerradas, dejaron un rastro digital inconfundible.
La profundización de las diligencias permitió encontrar otro perfil del menor con el arma de fuego, lo que facilitó su identificación. Las autoridades se comunicaron con el Consejo Escolar de San Miguel para cotejar el material y así se llegó a J.N.R., alumno de quinto año de la Escuela Secundaria N°7 "Domingo Faustino Sarmiento".
La noticia movilizó a la comunidad y llevó a la disposición de consignas policiales en el establecimiento para garantizar la seguridad de los estudiantes.
Con la identidad confirmada y la gravedad de la amenaza latente, el fiscal Fernando Simi, de la Fiscalía de Responsabilidad Penal Juvenil de San Martín, solicitó una orden de allanamiento al Juzgado de Garantías del Joven, a cargo del magistrado Marcelo Kogan.
El procedimiento no se hizo esperar y agentes de la DDI San Martín y SUB DDI San Miguel se presentaron en la vivienda del adolescente, donde lo encontraron junto a su familia.