En un mensaje grabado transmitido en Cadena Nacional, el presidente Javier Milei anunció un paquete de medidas diplomáticas, legales y militares orientadas a disuadir las tareas de exploración hidrocarburífera offshore en el norte de las Islas Malvinas.
La decisión oficial apunta de forma directa a frenar el proyecto comercial "Sea Lion", llevado adelante por la firma israelí Navitas Petroleum y la compañía británica Rockhopper Exploration bajo licencias otorgadas por el gobierno colonial del archipiélago.
El Jefe de Estado fundamentó la urgencia de la respuesta gubernamental al señalar que las reservas detectadas revisten un volumen significativo y que su eventual extracción a partir de los próximos meses profundizaría la usurpación del territorio marítimo argentino.
“Si no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar. La Argentina no se quedará de brazos cruzados”, ratificó el mandatario.
La hoja de ruta presentada por el Poder Ejecutivo contempla intervenciones en el plano normativo, punitivo y de presencia militar territorial.
Anunció, además, la firma de un decreto de necesidad y urgencia para elevar las penas administrativas y económicas contra compañías que operen sin autorización del Estado argentino.
El Presidente advirtió que las empresas con participación directa o indirecta en Malvinas deberán elegir entre mantener actividades ilegales en las islas o continuar operando en el territorio continental.