La parálisis de la obra pública nacional y el fuerte torniquete sobre los recursos coparticipables terminaron por unificar el reclamo de los jefes comunales de la provincia de Buenos Aires, transformando una discusión técnica en un abierto desafío político a la administración central de La Plata.
A partir de esta semana, la Legislatura bonaerense comenzará a tratar de manera formal el pedido en bloque de los intendentes para que la totalidad de los recursos del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal (FEFIM) pase a ser de libre disponibilidad.
La rosca parlamentaria se iniciará formalmente en la Cámara de Diputados. La Comisión de Presupuesto e Impuestos fue convocada para avanzar este miércoles 3 de junio en la firma de un despacho conjunto, dejando el escenario listo para habilitar el debate.
La ofensiva municipal no solo expone las urgencias de la oposición, sino que abrió una grieta de pases de factura dentro del propio oficialismo de Fuerza Patria. En los pasillos de la Legislatura, legisladores del peronismo tradicional descargan responsabilidades sobre el esquema cerrado de la Gobernación.
“Si Kicillof hubiera dado el visto bueno desde un principio para que los fondos fueran de libre disponibilidad, nos habríamos ahorrado todo esto. Cuando giró el proyecto de endeudamiento original, no contemplaba ni un solo fondo para los intendentes”, disparó un diputado de la bancada oficialista.
Mientras el entorno del Ejecutivo provincial se lava las manos argumentando que la definición ahora es exclusiva potestad de las cámaras, desde el ala dura del kirchnerismo le devuelven la pelota al mandatario.
“Creo que se puede hacer más simple. 100% es de libre disponibilidad y se entregan por el CUD. Me parece que en la forma más razonable de que lleguen los fondos a los municipios de una manera equitativa, porque además existe un coeficiente para distribuir esos fondos, así que esa es la posición del ejecutivo”, respondió contundente Carlos Bianco a la pregunta de la periodista Belén Robledo.
El planteo derribó las fronteras de la grieta y aglutina de manera inédita a alcaldes del peronismo, la UCR, el PRO y fuerzas vecinalistas.
Desde las comunas advierten que el escenario en los territorios se volvió insostenible debido a la convergencia de tres factores críticos: la caída en picada de la recaudación de tasas locales, la visible retracción de los fondos coparticipables y un incremento exponencial de la demanda de asistencia social y alimentaria en las intendencias.
El conflicto hunde sus raíces en la Ley de Endeudamiento aprobada a fines de 2025, que le permitió al gobernador Axel Kicillof contraer deuda por USD 3.685 millones. En aquella febril negociación de madrugada, los jefes territoriales lograron arrancar la creación del FEFIM, un esquema equivalente al 8% del total del endeudamiento con un piso fijo de $250.000 millones a distribuirse en cinco cuotas.