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El Movimiento Derecho al Futuro (MDF) Juventudes prepara su primer lanzamiento oficial con un diagnóstico severo sobre el impacto de la crisis socioeconómica en las nuevas generaciones y la premisa de que el romance de la juventud con el proyecto libertario tiene un límite preciso.
“Haremos una convocatoria de organización y de esperanza a las juventudes, porque no todo está perdido”, definió la referenta del espacio en diálogo con Diagonal a Contramano, Ayelén López, al anticipar una agenda que contempla recorrer no solo los distritos de la provincia de Buenos Aires, sino también tender puentes con referencias militantes de otras provincias afectadas por el torniquete fiscal de la Casa Rosada.
Desde el MDF Juventudes analizan que el ajuste ejecutado por la administración de Javier Milei caló hondo en la vida cotidiana de los estudiantes del conurbano y del interior productivo, transformando variables básicas en barreras de exclusión.
López desglosó las problemáticas que hoy motorizan la organización del espacio el costo del transporte: “a muchos pibes y pibas les cuesta llegar hasta incluso tomarse un colectivo para poder ir a estudiar a la escuela o a la universidad”, alertó, vinculando la situación a las familias que sufren la pérdida del empleo.
La referenta remarcó el impacto de la licuación presupuestaria en las casas de altos estudios bonaerenses y la falta de cumplimiento de las partidas nacionales.
Además, rescató que la coyuntura económica se traduce en problemáticas en salud mental en los barrios. “En un presente tan difícil, genera dolor y desesperanza en perspectiva de futuro. Aparecen cuestiones de salud mental y adicciones cuando no hay un horizonte”, graficó.
Frente al libreto instalado en los medios de comunicación y el análisis político tradicional respecto a que la juventud apoya de manera unánime y definitiva a La Libertad Avanza, desde el kicillofismo ensayan una lectura con matices y reclaman el protagonismo del sector en el plano electoral.
“Se ha dicho que los pibes y las pibas votaban a Milei, pero nosotros, con los municipios, las organizaciones y los sindicatos, nos pusimos la campaña joven al hombro y aportamos al triunfo de Axel en la provincia”, recordó López, marcando una distancia nítida con el resultado nacional.
Para la dirigente, el voto joven hacia el actual Presidente no debe leerse como una adhesión ideológica irreversible ni como un aval a la destrucción del Estado: “Los pibes no le firmaron un cheque en blanco a Milei de 'hacé lo que quieras con la Argentina'. Quizás confiaron en un mensaje que él traía, pero hoy nuestro mensaje es que queremos ser escudo y red desde el Estado y desde el laburo militante territorial”.
La estrategia del MDF Juventudes busca romper con los discursos que criminalizan o aíslan a los menores de 30 años bajo etiquetas ligadas a la inseguridad, la ludopatía digital o la apatía política.
“El mundo adultocentrista siempre intenta poner a la juventud en el lugar de lo malo, de los culpables de todos los males”, cuestionó López.