El panorama educativo argentino se prepara para dos días de alta tensión con un paro docente nacional convocado para mañana y pasado mañana, impulsado por una flamante alianza de gremios.
Esta medida de fuerza, la primera de su tipo para el Frente Nacional Democrático por la Educación Pública (FRENDEP), emerge como un claro desafío a las estructuras sindicales tradicionales en un momento de reconfiguración interna.
La convocatoria llega en un contexto particular para el gremialismo docente bonaerense: el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires (SUTEBA) acaba de renovar sus autoridades, poniendo fin a la histórica era Baradel.
El FRENDEP se presenta en sociedad con una propuesta “desburocratizada”, buscando consolidarse como una alternativa combativa y con fuerte presencia a nivel nacional. Su objetivo es disputar el liderazgo y la representatividad frente a CTERA, a la que consideran anclada en una postura de "paz social" que no responde a las urgencias de los trabajadores.
El plan de lucha lanzado por esta nueva coalición sindical tiene como eje central la demanda de una urgente recomposición salarial para los docentes, que se extiende a lo largo y ancho de las distintas provincias. Las movilizaciones previstas en varios puntos del país buscan darle un carácter federal y masivo al reclamo, unificando la voz de los maestros.