Your browser doesn’t support HTML5 audio.
El Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de la provincia de Buenos Aires (SUTEBA) se encamina hacia una elección que marcará un antes y un después en su historia de casi 40 años. El próximo 13 de mayo, más de 2.000 mesas en los 135 distritos bonaerenses recibirán el voto de los afiliados para renovar la conducción provincial y local.
La gran novedad es el paso al costado de Roberto Baradel en la carrera por la secretaría general, lugar que ahora ocupa María Laura Torre, actual secretaria adjunta y dirigente de máxima confianza del histórico líder.
Torre, que encabeza la lista oficialista Celeste-Violeta junto a Mariana Cataño y Silvia Almazán, explicó que el recambio es fruto de una construcción colectiva. Baradel, por su parte, no se retira de la vida sindical: su futuro inmediato está en la consolidación de la unidad entre las distintas vertientes de la CTA y en su rol como secretario general adjunto en CTERA. Para la candidata, esta transición se da en un momento donde la organización debe demostrar “vitalidad y vigencia” ante un escenario nacional que golpea con dureza a la comunidad educativa.
La situación en las escuelas es el eje central de la campaña. Torre participó recientemente de una reunión interministerial en La Plata, donde se abordó la escalada de violencia y amenazas que ha puesto en vilo a más de 600 establecimientos.
“Es una situación sumamente compleja. Hay una política nacional que nos está atravesando integralmente en términos de lo laboral, de la familia, de la sociedad en su conjunto, y obviamente que pega muy fuerte hacia el interior de nuestras escuelas", sostuvo.
“La escuela sola no puede ni debe”, ratificó la dirigente, exigiendo una intervención coordinada entre las carteras de Salud, Desarrollo y Seguridad. Según la candidata, la crisis social “ingresa inevitablemente” a las aulas, generando una sobrecarga simbólica y concreta para los docentes que deben contener a familias que “la están pasando muy mal”.
En términos gremiales, la lista Celeste-Violeta busca capitalizar la cercanía con la gestión provincial de Axel Kicillof, diferenciándose de las políticas de ajuste que denuncian por parte del Gobierno nacional.
María Laura Torre apuesta a la territorialidad de la Celeste-Violeta para retener la conducción de la mayoría de los 135 municipios y consolidar su liderazgo para los próximos cuatro años.
Con las urnas a la vuelta de la esquina, el SUTEBA que viene se perfila con una impronta femenina en su conducción, pero con los mismos desafíos de siempre: salarios que le ganen a la inflación y escuelas que dejen de ser el blanco de la violencia social.