viernes 16 de abril de 2021 - Edición Nº1849
La Letra Chica » Política » 17 abr 2019

Opinión

Hay que desarrollar nuevas estrategias y conocimientos para construir un futuro con oportunidades

Nota de opinión de José Ramón Arteaga, dirigente de Alternativa Federal.


La revolución digital 4.0 llegó para quedarse y como cada hecho disruptivo, genera preocupación e incertidumbre ante el cambio de paradigma. La automatización del trabajo viene a modificar las relaciones laborales y ese es el principal desafío que debemos afrontar para que estos avances no nos hagan perder el tren del futuro. 

¿Pueden la robótica y las nuevas tecnologías dejar sin oportunidades laborales al hombre?. Esta pregunta que desvela a las grandes organizaciones del mundo y que parece modificar el desarrollo social y económico de un futuro no tan lejano, hoy resulta difícil de mensurar sobre cuál será el impacto que puede llegar a generar en nuestras vidas la presencia de la inteligencia artificial, pero lo cierto es que como estos nuevos métodos destruyen o hacen desaparecer miles de puestos, también es cierto que se crean otros tantos con la aparición de nuevas profesiones.

Muchos empleos y oficios como los conocemos actualmente deberán evolucionar y adaptarse a las nuevas modalidades, estos tipos de cambios ya lo podemos apreciar por ejemplo con el e-commerce, que empieza ganar terreno ante el comercio tradicional. 

Durante esta nueva era la Educación tendrá un rol fundamental para empezar a transitar estos nuevos caminos de modernización laboral. Para esto es importante no perder tiempo y empezar, desde ahora mismo, a desarrollar nuevos conocimientos, habilidades y estrategias en la enseñanza a nuestros hijos. La escuela deberá brindar la formación necesaria con contenidos y herramientas para preparar a las próximas generaciones de trabajadores y de esta manera poder contar con profesionales capacitados y no profesionales desocupados. 

La tecnología y las nuevas formas de relaciones laborales presentan permanentes cambios. El concepto de economía colaborativa busca redefinir los patrones de consumo de la sociedad. Empresas como Glovo, Pedidos Ya, Cabify, Uber, etc. obligan al Estado a adaptar su legislación con la creación de nuevas figuras legales que regulen y principalmente protejan el recurso humano de la actividad.

La economía del conocimiento, la robotización de los procesos productivos y la utilización de la big data ya se aplican a diario en distintas actividades en nuestra ciudad. Ante esta realidad, es necesario que el Estado se modernice y aproveche las nuevas herramientas para agilizar su funcionamiento y facilitarle la vida los vecinos. Pero principalmente deberá impulsar esta clase de emprendimientos, crear las condiciones y atraer inversiones para obtener beneficios del desarrollo de estos avances porque el futuro se empieza a contruir en el presente.
 

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