La discusión por la quita de subsidios energéticos y el rearmado político de la oposición sumaron definiciones de peso en el escenario provincial.
En una entrevista con Diagonal a Contramano, el dirigente y referente de la Coalición Cívica (CC), Andrés De Leo, lanzó duras críticas contra la política tarifaria del Gobierno nacional, cuestionó la polarización que domina el debate público y trazó las coordenadas del espacio que lidera Elisa Carrió de cara al mediano plazo en el territorio bonaerense.
El foco de conflicto más inmediato radica en el Parlamento nacional, donde avanza la posibilidad de derogar los beneficios del régimen de Zona Fría para el consumo de gas. Al respecto, De Leo fue tajante sobre las consecuencias directas de la medida en las boletas domiciliarias:
“Esta decisión, si se llega a consolidar en el Senado de la Nación, va a ser un golpe no solo al bolsillo de millones de bonaerenses, sino un golpe a la equidad que tiene que tener el sistema de descalefaccionamiento en la Argentina”, advirtió el dirigente.
El referente de la CC apuntó contra los argumentos de las espadas legislativas de La Libertad Avanza, mencionando puntualmente a un diputado oficialista de su misma ciudad, Óscar Liberman.
“Él hablaba de que estaban en contra de que los pobres subsidien a los ricos. Todos estamos a favor de eso, pero dicho así, pareciera que si esto se elimina se va a castigar a los ricos y beneficiar a la clase media, y esto es una falacia. Se tiran datos, números y cifras que, a mi juicio, muchas veces son no solo equivocadas, sino manipuladas”, fustigó.
De cara al escenario electoral y el rol de la Coalición Cívica en el rearmado de la oposición bonaerense, De Leo reveló detalles de las conversaciones que mantuvo con la fundadora del partido al asumir la conducción del partido a nivel bonaerense.
El objetivo central será romper con la histórica inercia donde las decisiones tomadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se trasladan de forma vertical a la Provincia.
De Leo confirmó que la CC va a trabajar con un diseño táctico exclusivo para Buenos Aires, priorizando la inserción territorial y potenciando dirigentes competitivos para establecer esquemas de acuerdos locales.
Además, explicó que la realidad nacional, provincial y municipal difieren drásticamente, lo que obliga a la militancia a “romperse la cabeza” para articular soluciones específicas para cada comuna.
Sostuvo que la Provincia necesita un cambio profundo que exceda el mero reemplazo de un modelo de gestión o el color político de turno. “Necesitamos un gobernador convencido de hacer transformaciones estructurales potentes para que la provincia vuelva a ser la principal de la Argentina”, señaló, recordando que a pesar de ser la más extensa y la que más aporta al Producto Bruto Industrial, continúa siendo “la quinta provincia más pobre” del país.