El radicalismo bonaerense dio una fuerte muestra de musculatura política en la capital provincial. El senador nacional Maximiliano Abad encabezó un acto que reunió a más de 600 dirigentes, incluyendo intendentes, legisladores y referentes de los 135 distritos.
Bajo la consigna de recuperar la identidad partidaria y territorial, Abad estuvo flanqueado por sus socios estratégicos, Gustavo Posse y Daniel Salvador, ratificando la alianza que busca conducir los destinos de la UCR tras las elecciones internas del próximo 7 de junio.
El discurso de Abad estuvo centrado en la autonomía del partido y en la necesidad de ofrecer una alternativa de gestión frente al modelo de Axel Kicillof y la propuesta libertaria nacional.
Abad fue tajante: “Vamos a trabajar para tener candidatos propios en los 135 municipios y un candidato propio a la gobernación”. La intención es que la UCR deje de ser el furgón de cola de coaliciones externas y recupere su vocación de poder.
El senador llamó a dejar atrás la lógica de “emergencia permanente” de la provincia para transformarla en una plataforma “productiva, tecnológica y educativa”. Puso el foco en los problemas que “sufre la gente en el territorio”, el avance del narcotráfico, la crisis de salud y la caída del nivel educativo.
La presencia de Gustavo Posse y Daniel Salvador no es solo simbólica; representa el respaldo del "aparato" territorial y la experiencia de gestión que el espacio quiere proyectar.
El exintendente de San Isidro llamó a la organización frente a la crisis actual. “Se requiere más que nunca la presencia del radicalismo y una alternativa lejos de los extremos”, sentenció, marcando distancia tanto de la Casa Rosada como de la Gobernación.
Por su parte, el exvicegobernador destacó la importancia del respeto por las instituciones y celebró el adelantamiento de las elecciones al 7 de junio como un paso “extraordinariamente acertado” para normalizar el partido.
El acto en La Plata funciona como la respuesta política al reciente fallo del juez Alejo Ramos Padilla, quien rechazó la cautelar presentada por el sector de Miguel Fernández, quien buscaba postergar las elecciones hasta septiembre.
Para Abad y sus aliados, la movilización de más de 600 dirigentes en La Plata es la prueba de que el partido "está de pie" y listo para las urnas.