El próximo martes 14 de abril, el Ministerio de Economía de la Nación será el escenario de un nuevo capítulo de la tensión entre las provincias y la Casa Rosada. El ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, encabezará una delegación de intendentes para exigirle a Luis Caputo el congelamiento del precio de los combustibles y la reactivación inmediata de la obra pública financiada con impuestos específicos que hoy el Gobierno nacional retiene.
La movida de Katopodis busca exponer lo que denomina una “estafa vial”: el aumento constante de la nafta mientras los fondos destinados a rutas desaparecen del presupuesto operativo.
Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, el combustible trepó un 20%, superando en muchos casos los $2.000 por litro.
Katopodis denunció que el Impuesto a los Combustibles pasó de representar el 10% del precio final en 2022 al 22% en marzo de 2026. “Cada vez que cargás nafta, un tercio va al Estado nacional. Se quedan con la plata y no hicieron ni un kilómetro nuevo”, disparó el ministro.
La suba ya provocó una reducción de frecuencias en los colectivos del AMBA, afectando la movilidad de trabajadores y estudiantes.
El reclamo técnico que llevarán al Palacio de Hacienda se centra en la reactivación de casi 1.000 obras que la Nación abandonó en territorio bonaerense desde diciembre de 2023.
La Ruta Nacional 5 es el caso más emblemático. Esta semana se confirmaron despidos masivos en el obrador de la autovía entre Suipacha y Mercedes, una obra con el 40% de avance que quedó totalmente paralizada.
La parálisis no es solo económica; Katopodis advierte que las rutas abandonadas son “trampas mortales” ante la falta de mantenimiento y señalización.
La Federación Argentina de Municipios, liderada por Fernando Espinoza, se sumará a la movida para visibilizar que la falta de obra pública está destruyendo el empleo local en los distritos.