En medio de la crisis económica que golpea a los argentinos como concencuencia de las políticas de la gestión de Javier Milei, mediante el decreto 931/2025 el Gobierno nacional hizo efectiva una suba del 123% a los sueldos a ministros y secretarios.
De esta manera, el sueldo bruto de un ministro será $8.020.866 para el mes de mayo y un secretario de Estado, que en diciembre percibía $3,2 millones, pasará a cobrar $7,3 millones en junio. La recomposición beneficia a la cúpula del Poder Ejecutivo, exceptuando al Presidente y la vicepresidenta, Victoria Villarruel.
Los argumentos del Gobierno
Desde la Casa Rosada justificaron la medida alegando que era necesario un esquema "competitivo y coherente con las responsabilidades". Según el texto, la suba busca evitar la fuga de funcionarios hacia el sector privado.
En los considerandos, el oficialismo defendió la "profesionalización" y aseguró que el superávit fiscal permite este ordenamiento salarial. “Fortalece la integridad institucional”, señalaron para explicar el fuerte salto en los haberes.
Las cifras contrastan drásticamente con la realidad del trabajador promedio. Según ATE, el ingreso mínimo de un estatal nacional es de $600.000, casi trece veces menos de lo que percibirá un ministro en mayo.
Mientras el RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) se ubicó en $1,6 millones, la casta ministerial se garantiza ingresos de elite atados a futuras subas.