En la antesala de una jornada decisiva para el sindicalismo estatal, Silvio Prop, actual Coordinador General de Interior y candidato a Secretario Adjunto de UPCN Seccional Buenos Aires, dialogó con Diagonal a Contramano sobre las expectativas para las elecciones del 9 de abril.
Con el respaldo explícito de la conducción nacional de Andrés Rodríguez, la Lista Azul y Blanca busca consolidar su modelo de gestión territorial frente a un escenario nacional de alta conflictividad.
Prop, quien ha recorrido los 135 municipios durante los últimos cuatro años, destacó el termómetro que percibe en las bases antes de la apertura de mesas. “Hemos estado en el interior durante toda la gestión y este último tiempo intensificamos las recorridas. La expectativa es grande porque la gente valora que hayamos estado en cada lugar”, afirmó.
El dirigente remarcó que el trabajo de la campaña se centró en motivar al afiliado a acercarse a votar, entendiendo el sufragio como una herramienta de legitimación ante los desafíos que vienen.
Uno de los puntos clave del cierre de campaña fue la presencia y el diálogo constante con el Secretario General de UPCN a nivel nacional, Andrés Rodríguez. Prop aclaró que el apoyo de Rodríguez no es una foto de campaña, sino un “vínculo diario” con la actual Secretaria General de la seccional, Fabiola Mosquera.
Ante las consultas sobre si la cercanía con la conducción nacional o el color político del gobierno provincial limita la capacidad de reclamo, Prop fue tajante: “Sabemos de qué lado de la mesa nos sentamos. No tenemos limitación para discutir paritarias, condiciones de trabajo o problemas individuales de los compañeros”.
En un análisis político de fondo, el candidato a Adjunto marcó las diferencias sustanciales entre negociar con la gestión de Axel Kicillof y enfrentar las políticas de Javier Milei.
“No es lo mismo discutir con un compañero como Axel, con sus ministros o con los intendentes, que con un Gobierno nacional que se metió con todos los trabajadores”, señaló, calificando de "discurso" las promesas de campaña libertarias que, según él, terminaron afectando incluso a sus propios votantes.