El sistema de transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una de sus crisis más agudas en años. El diputado provincial Fabián Luayza (Nuevos Aires) presentó hoy un proyecto de preocupación ante la caída en la frecuencia de los colectivos, una medida de fuerza encubierta de las empresas ante la imposibilidad de costear el insumo básico: el combustible.
La situación, según el legislador de Berazategui, es insostenible para el bolsillo de los trabajadores y la operatividad de las prestatarias.
Solo en el último mes, el precio del gasoil registró incrementos cercanos al 20%, licuando cualquier esquema de subsidios o actualización tarifaria previa.
Luayza señaló que la falta de mecanismos de financiamiento ágiles y la reducción del acceso a combustible subsidiado forzaron a las empresas a “guardar” unidades para estirar el stock disponible.
LOS USUARIOS DE LOS COLECTIVOS NO TIENEN LA CULPA QUE SUBA EL PRECIO DEL GASOIL TODO EL TIEMPO
— Fabian Luayza (@fabianluayza) April 6, 2026
Presenté un proyecto de declaración de preocupación a raíz de la reducción de la frecuencia de los colectivos en el AMBA como consecuencia del constante incremento de los combustibles.…
“Los usuarios no tienen la culpa de que suba el precio del gasoil todo el tiempo”, sentenció el diputado, advirtiendo que los mayores tiempos de espera y la congestión en las paradas afectan directamente el acceso a la salud, la educación y el empleo.
El proyecto de Luayza no solo denuncia la situación, sino que exige al Ejecutivo provincial y nacional medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad económica del sistema sin que el costo recaiga exclusivamente en el pasajero.
El legislador remarcó que el deterioro del transporte público golpea con más fuerza a quienes dependen exclusivamente de él, en un contexto donde el 56,4% de los hogares ya debe endeudarse para cubrir gastos básicos.
La reducción de frecuencias genera un efecto dominó: unidades desbordadas, mayor desgaste de la flota activa y un servicio que se vuelve imprevisible para millones de bonaerenses.