La crisis económica convirtió la tarjeta de crédito en un motor de subsistencia diaria para los bonaerenses. Según la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia (BAPRO), mientras el uso de dinero en cuenta cayó un 15,6%, el consumo con tarjeta de crédito subió para "aguantar" lo elemental.
El informe reveló además que en febrero el consumo total se hundió un 9,5% interanual, acumulando diez meses de retroceso ininterrumpido.
En rubros sensibles como supermercados, farmacias y servicios, el gasto con crédito saltó un 17,3%. Esto demuestra que los bonaerenses están obligados a cuotificar el plato de comida y los medicamentos ante la falta de liquidez.
El informe destaca que el crédito ya explica el 74% del consumo en salud y educación, y el 45% del pago de impuestos y servicios, las cifras más altas registradas. Incluso en supermercados, el financiamiento con Visa aumentó 8 puntos respecto a 2024.
El escenario planteado por el BAPRO describe una provincia donde el "tarjetazo" es el último dique de contención. Sin crédito, el desplome del consumo en sectores esenciales sería dramáticamente superior al actual 11,2%.