La noticia que nadie quería escuchar golpeó nuevamente a los hogares de la provincia de Buenos Aires: el gobierno de Axel Kicillof dio luz verde a un nuevo aumento en las cuotas de los colegios privados.
Tras meses de incertidumbre y una inflación que no da tregua, las familias que optan por la educación de gestión privada deberán enfrentar un incremento promedio del 6,5% a partir de ahora, sumando otra presión a una economía familiar ya castigada.
La autorización llegó luego de un fuerte reclamo de la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la provincia de Buenos Aires (AIEPBA), que venía advirtiendo sobre la crítica situación financiera del sector. Fue la propia cámara la que anunció el visto bueno, que luego fue confirmado por la Dirección General de Cultura y Educación (DGCE) bonaerense, oficializando así la suba.
Según AIEPBA, la necesidad de este ajuste era "límite", impulsada principalmente por el incesante aumento de los costos operativos, donde los salarios del personal docente y no docente representan la mayor parte de la estructura de gastos.
En un contexto de alta inflación, mantener las instituciones a flote sin trasladar parte de esos incrementos a las cuotas se había vuelto insostenible, según la entidad.