La vida en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se vuelve a ajustar a partir de abril, cuando las facturas de gas comiencen a reflejar un nuevo incremento tarifario.
Esta decisión del Gobierno nacional, publicada en el Boletín Oficial, no es un hecho aislado, sino que se suma a una serie de ajustes en los servicios públicos que vienen golpeando el poder adquisitivo de los hogares.
Las principales distribuidoras de gas en la región, Metrogas S.A. y Naturgy Ban, serán las encargadas de aplicar estos nuevos cuadros tarifarios. El impacto final en cada bolsillo será una ecuación variable, directamente ligada al nivel de consumo de cada familia y a la categoría de ingresos a la que pertenezcan, marcando una diferencia sustancial entre quienes cuentan con subsidios y quienes no.
Para los usuarios residenciales que ya no cuentan con subsidios, las cifras son elocuentes. El cargo fijo mensual más bajo, correspondiente a la categoría R1, se ubicará en $3.824 en la Ciudad de Buenos Aires y en $4.416 en el conurbano.
Sin embargo, para los hogares de mayor consumo (categoría R4) en territorio porteño, los cargos fijos mensuales pueden superar los $91.000. Para ponerlo en perspectiva, ese monto equivale a casi la mitad de un salario mínimo promedio o a la carga de combustible de dos tanques completos de un auto familiar.