Una jornada de protesta inhabitual sacudió la calma del casco histórico de San Isidro. Un grupo de militantes alineados con el gobernador Axel Kicillof y el ministro Andrés Larroque ocupó durante varias horas el hall de acceso a la oficina del intendente Ramón Lanús, en rechazo a una serie de bajas de contratos en el Concejo Deliberante local.
La medida, que se extendió hasta la madrugada de este viernes, marca un nuevo pico de tensión en la interna peronista del distrito. La permanencia en el edificio de la calle 9 de Julio estuvo encabezada por figuras de peso en el armado regional del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
Por un lado, estaba Marcos Cianni, director provincial de Deporte Social y referente de La Patria es el Otro. Además de la concejala Manuela Schuppisser, quien denunció el recorte de sus asesores por parte de la presidencia del cuerpo legislativo.
El conflicto se originó tras la decisión de Jorge Álvarez, titular del Concejo Deliberante, de reducir la estructura de asesores asignada a Schuppisser. Desde el oficialismo local argumentan que se trata de una “revisión de esquemas de contratación” para optimizar recursos, mientras que el sector kicillofista lo interpreta como una persecución política tras su ruptura con el bloque mayoritario del peronismo sanisidrense.
A pesar de la carga política del reclamo, la protesta se desarrolló de manera pacífica. Un grupo reducido de manifestantes permaneció en la antesala del despacho municipal bajo la vigilancia de un operativo policial preventivo.
Fuentes municipales confirmaron que no hubo intentos de ingresar por la fuerza a las oficinas privadas ni se impidió el funcionamiento de las dependencias administrativas durante la tarde del jueves.
Este episodio no es un hecho aislado, sino el síntoma de una fractura profunda en el peronismo de San Isidro. En las últimas semanas, el sector de Schuppisser y Cianni se alejó de la conducción tradicional del bloque, evidenciando las mismas diferencias que hoy dividen a la provincia entre el albertismo, el massismo residual, La Cámpora y el pujante Movimiento Derecho al Futuro.
El ajuste en los contratos del Concejo parece ser la moneda de cambio en una disputa por espacios de poder que ya había tenido un capítulo ruidoso durante la apertura de sesiones ordinarias.