Tras el rechazo inicial, el gobierno de Axel Kicillof puso sobre la mesa un incremento del 9% para los trabajadores judiciales. La propuesta consolida el 1,5% de febrero y suma escalones en marzo y abril sobre la base de enero.
La oferta llega en un contexto de cierre paritario general, donde todos los gremios docentes, estatales y médicos ya dieron el visto bueno. Ahora, la presión se traslada a las 20 departamentales de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB).
El gremio convocó a asambleas presenciales para este viernes 20 de marzo a primera hora. Allí se evaluará no solo el porcentaje, sino también la incorporación de una cláusula de monitoreo en mayo y reapertura en junio.
Disconformidad: la Corte quedó afuera
Sin embargo, el clima en la mesa de negociación no fue el mejor. La AJB denunció con dureza la ausencia de la Suprema Corte en la paritaria, lo que impidió avanzar en reclamos históricos de la carrera judicial.
"Al no presentarse la Suprema Corte, el Ejecutivo expresó que no está en condiciones de abordar propuestas", señalaron desde el sindicato. El malestar radica en el freno a la jerarquización y a la implementación de subcategorías.
Desde el gremio exigieron a los dos poderes del Estado "un diálogo conducente" para concretar los reclamos de infraestructura salarial. La ausencia del máximo tribunal dejó sabor a poco en la discusión técnica.
Con el aval de los demás sectores públicos ya en el bolsillo de Kicillof, el resultado de las asambleas del viernes determinará si el conflicto judicial se desactiva o si la tensión escala.