El intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, se sumó a las voces de respaldo tras el lanzamiento del Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF) en La Plata. En una entrevista en Diagonal a Contramano marcada por la preocupación ante la crisis económica, el jefe comunal describió un escenario de “supervivencia diaria” para los municipios y ratificó su apoyo a la proyección nacional de Axel Kicillof, a quien definió como el dirigente que “va a jugar para todos los argentinos”.
Para Barrera, el documento presentado por el CEDAF sobre las “diez mentiras” del Gobierno nacional tiene un correlato directo en el bolsillo de los vecinos.
“Todo termina cuando vas al supermercado y medís lo que cobrás contra lo que necesitás para el mes”, sentenció. Además, el intendente alertó sobre el cierre de fábricas y el aumento de la desocupación, señalando que incluso aquellos que conservan su trabajo no logran cubrir sus necesidades básicas.
En sintonía con declaraciones recientes, Barrera advirtió sobre el crecimiento de la “tensión” en las calles de los distritos turísticos debido a la incertidumbre económica.
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la denuncia sobre el “ahogo” financiero que sufren las comunas por parte del Gobierno nacional. Barrera explicó que los municipios enfrentan una caída en la coparticipación (CUD), una baja en la recaudación local y la eliminación de programas nacionales.
Ante la falta de recursos, Villa Gesell —al igual que otros 135 municipios— se ve obligado a recortar servicios “no esenciales” para garantizar exclusivamente la Salud y la Seguridad.
El intendente recordó que debió presentar un nuevo proyecto de presupuesto ante la negativa de la oposición, buscando actualizar partidas para insumos críticos como medicamentos y combustible para patrulleros.
Respecto al armado electoral, Barrera fue contundente sobre el liderazgo de Kicillof dentro del peronismo y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). “Veo a un gobernador muy sólido y convencido del camino que tiene que recorrer”, destacó.
Aunque reconoció que la gestión actual consume todo el tiempo, afirmó que Kicillof ya trascendió los límites de Buenos Aires para tener una inevitable proyección nacional.
El intendente se mostró a favor de que el gobernador sea quien encabece la conducción del PJ bonaerense, buscando una mirada más atenta hacia los municipios del interior y no solo al Conurbano.