La tregua en la UCR bonaerense duró poco. El sector de Miguel Fernández formalizó su queja ante la Justicia Electoral, cuestionando "no solo la autoconvocatoria en lo formal sino lo resuelto por los autoconvocados", luego que el sector de Maximiliano Abad resolviera adelantar las elecciones internas.
El fernandismo sostiene que la reunión del viernes fue inválida, ya que el presidente del Comité había convocado legalmente para este jueves 12 de marzo, cumpliendo con los plazos de la carta orgánica.
Desde el entorno de Fernández aseguran que la nota del 27 de febrero fue respondida en tiempo y forma el 4 de marzo. Por lo tanto, consideran que la autoconvocatoria opositora carece de sustento legal. Y explicaron que lo resuelto rompe el acuerdo unánime de 2025, que fijaba los comicios recién para el 6 de septiembre.
Del otro lado, el bloque de Abad y Martín Lousteau defiende la movida alegando que la conducción quedó “deslegitimada” tras los malos resultados electorales y la acefalía generada por amparos previos.
Ahora, la pelota está en el despacho de Alejo Ramos Padilla. El magistrado deberá definir si valida el "madrugón" del viernes o le da la razón a Fernández, manteniendo el cronograma de septiembre.