La bancada amarilla en el Senado bonaerense busca declarar a la educación como "servicio esencial". El objetivo es que las escuelas permanezcan abiertas y con personal directivo incluso durante medidas de fuerza.
“La educación no puede apagarse cada vez que el sistema entra en conflicto. Los debates deben darse siempre con los chicos en el aula”, sentenció el senador y referente de Junín, Pablo Petrecca.
El proyecto exige garantizar prestaciones mínimas obligatorias, como el servicio alimentario y la limpieza. Desde el bloque aclaran que no se busca anular la huelga, sino preservar el derecho de los alumnos a aprender.
Fuerte reclamo por el transporte
En paralelo, el PRO activó un pedido de informes sobre el Transporte Escolar Rural (TER). Buscan conocer el estado de los recorridos y si existen deudas con los prestadores que afecten el inicio del ciclo lectivo.
La iniciativa pone la lupa sobre el presupuesto educativo y la ejecución de partidas. Los legisladores quieren precisiones sobre cuántos estudiantes se ven afectados por las constantes interrupciones del servicio en parajes alejados.