En una entrevista radial que sacudió el tablero político este lunes, el diputado nacional Máximo Kirchner rompió el silencio para analizar la crítica situación judicial de su madre y la gestión del presidente Javier Milei.
Sus declaraciones surgen en un contexto de máxima tensión, apenas una semana después de que el Presidente, en la apertura de sesiones del 1 de marzo, arremetiera contra la exmandataria llamándola “corrupta” y celebrando su detención ante la Asamblea Legislativa.
Máximo vinculó directamente la crisis económica y social con la situación de Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria tras la ratificación de su condena en la causa Vialidad. “Milei fue al Congreso el 1 de marzo en contra de una persona que hace 90 días no aparece porque está presa. Eso explica el miedo que le tienen al peso político de Cristina”, sostuvo el legislador.
El diputado denunció un trato “salvaje” por parte de la Justicia, asegurando que se restringen sus visitas de manera arbitraria: “es una persona que, aun privada de su libertad, se junta a charlar de su país con la gente, y eso pone muy nerviosos a los que hoy gobiernan”.
Recordó que, durante el gobierno de Alberto Fernández, se instaló la idea de que el expresidente era “víctima” de Cristina, cuando hoy “la que está presa es ella”.
En un ejercicio de análisis inusual, Kirchner justificó la victoria de Javier Milei como una respuesta al fracaso de las promesas del Frente de Todos. “Cuando alguien agarra una motosierra y dice lo que dice, es porque la sociedad se cansó de que le explicaran que no se podía hacer nada. Si vos le prometés a la gente que vas a dar todas las peleas y no das ninguna, pasa esto. No estuvimos a la altura de las circunstancias”, sostuvo.
Asimismo, criticó duramente el programa de Luis Caputo, señalando que las verdaderas víctimas son “los que pierden el laburo, no llegan a fin de mes y no tienen perspectiva de tener un pedazo de tierra para construir un techo”.
Consultado sobre la persistente tensión con el gobernador Axel Kicillof, Máximo buscó bajar el tono de la disputa personal. Aseguró que desde el Partido Justicialista lo que se pretende es “discutir ideas” y no entorpecer la gestión provincial.
El diputado evitó confirmar si habrá un acompañamiento explícito al proyecto presidencial de Kicillof en 2027, dejando la puerta abierta a una construcción que “vuelva a las bases” del kirchnerismo original.