En un martes de fuerte contenido político y gestión territorial, el gobernador Axel Kicillof dio inicio formal al ciclo lectivo del nivel secundario desde Avellaneda, junto al intendente Jorge Ferraresi.
Con un discurso centrado en la “resistencia” del modelo productivo bonaerense frente al ajuste nacional, el mandatario inauguró obras estratégicas en escuelas del distrito y puso en marcha la primera cohorte de la flamante Policía Municipal, una apuesta local para reforzar la seguridad en articulación con la Provincia.
Acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario, Kicillof recorrió la ampliación de la Escuela Técnica N°6, una obra de $1.881 millones que suma 18 aulas de talleres.
“Esta escuela la construimos aquí gracias al aporte de un Banco Provincia que cedió el espacio para garantizar una mejor educación técnica a cientos de pibes y pibas de Avellaneda”, explicó el alcalde local.
A su vez, Ferraresi remarcó que “tenemos que seguir peleando por esto, con espíritu crítico y construyendo mejores propuestas: en un escenario complejo por la caída de la recaudación, vamos a continuar exigiendo al Estado nacional que devuelva los recursos que nos ha quitado y que son fundamentales para la educación de los chicos y las chicas de nuestro municipio”.
Por su parte, el Gobernador aprovechó el marco para denunciar el desfinanciamiento del sistema público por parte del Gobierno nacional: “Cada vez que viene un gobierno de derecha, se ensaña con las escuelas técnicas porque en su modelo de país no hay lugar para la industria nacional”.
Uno de los anuncios más destacados fue el inicio del ciclo lectivo para los 124 cadetes de la nueva Policía Municipal. Esta fuerza local, cuya creación fue aprobada por el Concejo Deliberante en 2025, operará de forma coordinada con la policía bonaerense bajo una doctrina de proximidad.
Los aspirantes cursarán en la sede de la UTN Avellaneda, donde también se dictará una Tecnicatura en Seguridad Municipal. La fuerza podrá realizar detenciones y persecuciones, utilizando armas de baja letalidad.
Tanto Kicillof como Ferraresi coincidieron en que la caída de la recaudación y la retención de fondos nacionales obligan a una gestión “con espíritu crítico”. Ferraresi destacó el rol del Banco Provincia al ceder espacios para la educación y advirtió que continuarán exigiendo que la Nación devuelva los recursos que “son fundamentales para la educación de los chicos y chicas”.

La jornada en Avellaneda funcionó como un espejo del modelo que Kicillof intenta proyectar: un Estado que invierte en formación técnica para la industria y en nuevas herramientas de seguridad para la paz social.