Durante años fue uno de los críticos más severos del kirchnerismo y terminó como compañero de fórmula de Mauricio Macri. Hoy, el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto dio una señal política que reconfigura el tablero opositor: se reunió esta semana con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y llamó a cerrar filas sin exclusiones.
El gesto no es menor. Pichetto fue durante años una de las voces más duras contra el kirchnerismo tras su ruptura con el espacio y su acercamiento al macrismo. Ahora, en un contexto marcado por el endurecimiento del gobierno de Javier Milei, el legislador impulsa un giro discursivo y estratégico: unidad amplia para enfrentar al oficialismo.
“El peronismo tiene que perdonarse, mirar el pasado y reflexionar que cualquier gobierno peronista es mucho mejor que este gobierno que nos está mandando a la miseria”, afirmó. La frase, directa y sin matices, expone el cambio de tono de quien supo diferenciarse con firmeza del kirchnerismo.
Actualmente, Pichetto integra el espacio Provincias Unidas, donde confluyen el peronismo cordobés y sectores del radicalismo. Desde allí planteó que es momento de “dejar de hablar de los errores que hemos cometido” y construir una propuesta junto al “centro nacional” para ganar las elecciones. “El planteo es con todos, sin exclusiones”, remarcó.
La Provincia como eje del nuevo armado
En su diagnóstico, la provincia de Buenos Aires aparece como pieza clave para cualquier reconfiguración opositora. El territorio que gobierna Axel Kicillof fue definido por el diputado como “imprescindible” en la creación de un nuevo Frente Nacional.
“Ese distrito es central. Si esto se fragmenta, el resultado está sellado”, advirtió, en una señal hacia las tensiones internas que aún atraviesan al peronismo.
Sin embargo, pidió evitar anticipos sobre candidaturas. “Todavía no hay un ideario para poner arriba de la mesa de los argentinos y aventurarnos con fórmulas y nombres es un error”, sostuvo, aunque destacó que el espacio cuenta con “cuadros técnicos muy formados”.
La reunión con Cristina no solo reactiva especulaciones electorales. También expone el pragmatismo que empieza a imponerse en sectores del peronismo frente a un escenario adverso. El dirigente que supo marcar distancia hoy apuesta a la síntesis. En política, las fronteras suelen ser menos rígidas cuando lo que está en juego es el poder.