La Confederación General del Trabajo (CGT) avanza en la elaboración de un índice propio de inflación, tras cuestionar la credibilidad de los datos oficiales, y fortalece su postura contra la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei.
El anuncio fue confirmado por el cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, quien cuestionó duramente las cifras oficiales. “Después del escándalo del INDEC, ¿quién puede creer en el próximo índice inflacionario?”, planteó en declaraciones radiales.
Según explicó, la central trabaja en la construcción de “un índice serio y respaldado”, que refleje la inflación que se percibe en el consumo diario. En ese sentido, remarcó la pérdida de poder adquisitivo del salario.
“Muchos confiaron en los datos oficiales y terminaron perdiendo salario real, sobre todo los que quedaron por debajo de la inflación que se siente en la góndola”, sostuvo.
La iniciativa se da en un contexto de creciente tensión sindical y política, en el que la central obrera busca respaldar sus reclamos salariales y advertir sobre el impacto real del aumento de precios en la vida cotidiana de los trabajadores.
Rechazo a la reforma laboral
En paralelo, la CGT ratificó su rechazo absoluto al proyecto de reforma laboral que se debate en el Congreso. “Queremos generar conciencia en senadores y senadoras de que esto no es ninguna modernización, sino un proyecto redactado maliciosamente”, afirmó Jerónimo, y agregó: “No vamos a permitir que se avasallen los derechos de los trabajadores”, subrayó.
En esa línea, puso en duda el respaldo parlamentario que asegura el oficialismo. “Veremos si es como cree Bullrich. Dicen que tienen los votos, eso ya pasó en diciembre y no se dio”. Asimismo, dejó en claro: “De brazos cruzados no nos vamos a quedar”.