La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) activó una ofensiva política y territorial para bloquear el proyecto de reforma laboral que el gobierno de Javier Milei busca impulsar en el Senado.
El triunvirato cegetista inició la ronda de contactos con gobernadores reuniéndose con el cordobés, Martín Llaryora, con el objetivo de coordinar un rechazo en bloque a los puntos que afectan la coparticipación y los derechos gremiales.
Mientras, Pablo Moyano y Abel Furlán ratificaron una movilización masiva al Congreso para el día del tratamiento, la central obrera convocó a su consejo directivo para este viernes en Azopardo, con la convicción de que el oficialismo “no tiene los votos” para aprobar la iniciativa sin cambios estructurales.
La CGT prepara una “estrategia de reserva” que será revelada tras la reunión del Consejo Directivo. La estrategia de la CGT combina la presión en los pasillos del Congreso con la movilización en las calles del interior, buscando nacionalizar el conflicto más allá del AMBA.
Tras el encuentro con Llaryora, referente del bloque Provincias Unidas, la cúpula sindical apunta a los gobernadores que ven con recelo la reducción de impuestos coparticipables incluida en el paquete de “modernización”.