Con un hermetismo poco usual en el peronismo de los últimos años, el gobernador Axel Kicillof y el Presidente del PJ Bonaerense saliente, Máximo Kirchner, definieron conformar una lista de unidad de los diferentes sectores para evitar la interna partidaria.
Recordemos que el próximo domingo 8 de febrero vence el plazo para presentar las listas según el cronograma que establece el calendario electoral en una elección que debería desarrollarse el 16 de marzo.
Según pudo saber La Letra Chica, el encuentro se produjo en la tarde del martes con el foco puesto en las definiciones del PJ y con condicionamientos respecto al futuro partidario con agenda incluida.
Es que el sector del cristinismo apela a la necesidad que el partido bonaerense se pronuncie por la libertad de Cristina Kirchner y se pliegue a la campaña nacional “Cristina Libre” para visibilizar la condición que atraviesa la expresidenta. Kicillof sólo visitó en una oportunidad a quién consideró su líder desde que permanece en San José 1111 y desde el sector de La Cámpora miran de reojo las reacciones del gobernador.
La clave del encuentro pasó por el esquema de división que garantice el “50 y 50” de cada una de las tribus, aunque también se integrará a los sectores como el Movimiento Evita y Juan Zabaleta, hombre que dejó Fuerza Patria para competir de la mano de Fernando Gray.
En este esquema, Kicillof se quedará con la conducción partidaria bonaerense y la incertidumbre pasa por quién se queda con el Congreso partidario, hoy en manos del matancero Fernando Espinoza.
La definición del Movimiento Derecho al Futuro vino después de un encuentro de Kicillof con un núcleo duro de alcaldes y parte del gabinete donde dos experimentados intendentes le dijeron al mandatario que “la idea que Máximo te puso se termina al momento que asumís”, algo que inclinó la balanza en evitar el choque de trenes en las urnas.
Mientras, los municipios que están en pugna fueron parte de otra discusión. El gobernador se mostró intransigente en desatender la demanda de distritos que tiene especial interés, pensando principalmente en 2027. Uno es el caso de Mar del Plata, donde Fernanda Raverta es dueña de la lapicera desde hace años, aunque las sucesivas derrotas llevaron a Gustavo Pulti a presentar lista corta en septiembre pasado.
Mismo es el caso de Morón, donde el intendente Lucas Ghi comenzó un despegue del sector que comandó históricamente Martín Sabbatella, hombre que quiere volver a manejar el distrito. Tanto Kicillof como Kirchner son las terminales políticas que buscan dirimir esa disputa.