El freno a la obra pública comenzó a reflejarse con fuerza en las rutas nacionales. Según un informe elaborado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional, dos de cada tres trazas se encuentran en mal estado como consecuencia de los recortes y la falta de mantenimiento.
El documento señala que el presupuesto previsto para este año representa una caída del 75% en comparación con 2023. A eso se suma que durante 2024 y 2025 el gobierno de Javier Milei habría subejecutado cerca de la mitad de los fondos asignados al área.
Desde el sector advierten que la situación impacta de manera directa en la circulación: disminuyó la velocidad media de los viajes y aumentaron los costos logísticos, afectando la competitividad de distintas regiones del país.
Siniestralidad vial
El deterioro de la infraestructura vial también se traduce en un mayor riesgo para quienes transitan las rutas. El documento alerta sobre un crecimiento de la siniestralidad vial, en un contexto marcado por la ausencia de obras y tareas de conservación.
En ese marco, los trabajadores de Vialidad Nacional remarcan que el abandono de la inversión pública no solo compromete la seguridad, sino que genera consecuencias económicas y productivas que se profundizan con el paso del tiempo.