El inicio de 2026 golpea con fuerza el bolsillo de los platenses, con las frutas y verduras como principales responsables de la presión inflacionaria.
Según el último informe de la consultora ICG, durante la segunda semana de enero el rubro alimentos registró una suba del 0,5%, pero lo alarmante es que el 36% de ese incremento se explica exclusivamente por el salto en el precio de los productos verduleros.
En las verdulerías de la ciudad de La Plata, los comerciantes denuncian que la producción nacional y regional, especialmente la verdura de hoja, registró aumentos de hasta el 100%, mientras que frutas estacionales como la manzana roja ya se venden a $5.500 el kilo, un salto significativo desde los $3.800 que costaba en diciembre.
El relevamiento en los comercios locales permite ver la magnitud del ajuste en productos esenciales de la canasta básica.
La dinámica de precios en la capital bonaerense muestra una paradoja: mientras los productos importados (como la banana de Ecuador o Bolivia) mantienen cierta estabilidad rondando los $2.900, la producción del cordón frutihortícola local y los productos nacionales han sufrido ajustes drásticos en cuestión de días.
Esta volatilidad mayorista obliga a los vecinos de La Plata a realizar un “recalculo” constante de sus gastos, en un contexto donde el interior de la provincia ya registra una canasta alimentaria de $803.800, según datos de Analytica.
La suba en la papa, la zanahoria y la lechuga no solo afecta la mesa familiar, sino que también presiona sobre los costos de los locales gastronómicos que intentan sostener la demanda en una temporada marcada por el consumo prudente.