El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, cerró la puerta, al menos por ahora, a la posibilidad de implementar la Boleta Única Papel (BUP) en la provincia de Buenos Aires, contrariando la estrategia que la libertad avanza pretende impulsar en la legislatura.
Desde Claromecó, la mano derecha de Axel Kicillof calificó de “prematuro” el debate y sostuvo que no existen razones objetivas para modificar el sistema de votación tradicional, al que defendió como un método “efectivo, económico y transparente”.
Además, el funcionario aprovechó para reclamar el pago de una deuda multimillonaria de nación con el distrito y criticó duramente la política de apertura de importaciones de la gestión de Javier Milei.
Bianco fue tajante al señalar que los resultados de las elecciones de 2025 demostraron la validez del sistema de boleta partidaria en territorio bonaerense.
“Nosotros hoy no vemos ninguna razón por la que haya que modificar el sistema”, afirmó en diálogo con La Voz del Pueblo, distanciándose de la intención del oficialismo nacional de unificar los procedimientos electorales.
En su visión, el foco del Gobierno provincial está puesto en mitigar el impacto de la crisis económica: denunció una “sangría de empresas” que cierran debido a la apertura comercial y lamentó que la Provincia deba gobernar con 14,7 billones de pesos menos debido a los fondos retenidos por la administración libertaria, un conflicto que ya se encuentra bajo análisis de la Corte Suprema.
En el plano educativo, el ministro también alertó sobre el “poco apoyo” nacional al presupuesto universitario, destacando que el ajuste complica el funcionamiento de las 25 universidades nacionales con asiento en la provincia y los 80 centros universitarios locales.
Aseguró que el Gobierno provincial sigue realizando los aportes necesarios para que los docentes puedan dictar sus cursos, a pesar de los recortes que, según su mirada, atentan contra el futuro de la producción y el conocimiento nacional.
El rechazo a la reforma política se enmarca en una confrontación más amplia por recursos y modelos económicos entre La Plata y Casa Rosada.