El ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires, bajo la conducción de Pablo López, publicó el Coeficiente Único de Distribución (CUD) que regirá el reparto de fondos coparticipables durante el presente ejercicio.
La actualización revela un escenario de ajustes quirúrgicos donde, si bien La Matanza se mantiene como el distrito que más recursos recibe, su participación relativa sufrió una caída del 1,87%, pasando de 6,70855 a 6,58306.
En contraste, La Plata y Lomas de Zamora se consolidan como los grandes ganadores del conurbano, mientras que Chacabuco lidera las subas porcentuales en todo el territorio provincial con un incremento superior al 15%.
El nuevo esquema de distribución genera un impacto dispar en las finanzas municipales, especialmente en un contexto de retracción de fondos nacionales.
Entre los municipios que más terreno ganaron este año aparecen distritos como Campana (+12,50%), Capitán Sarmiento (+10,62%) y Exaltación de la Cruz (+10,55%), impulsados principalmente por mejoras en sus indicadores de salud y servicios básicos, variables críticas para el cálculo del coeficiente.
En el AMBA, Pilar y Escobar también registraron subas destacadas, escalando sus participaciones por encima de la media.
Por el contrario, un grupo de nueve comunas, entre las que figuran San Isidro, Ezeiza, Pinamar y Leandro N. Alem, sufrieron el recorte máximo permitido por la normativa vigente, con una caída del 5% respecto al año anterior, lo que obligará a sus intendentes a recalcular los presupuestos ya presentados ante sus respectivos concejos deliberantes.
En el interior profundo, el comportamiento fue igualmente fragmentado. Mientras Adolfo Alsina y Suipacha lograron subas que rondan el 4,5%, distritos como Trenque Lauquen, Pehuajó y Bahía Blanca experimentaron leves retrocesos en sus milésimas de coparticipación.
La baja en el coeficiente de La Matanza, aunque pequeña en términos porcentuales, representa en valores reales una merma de miles de millones de pesos debido a la magnitud del presupuesto que maneja el distrito de Fernando Espinoza.
Para la Gobernación, este reordenamiento busca premiar la eficiencia en la prestación de servicios municipales, aunque para muchos jefes comunales de la oposición representa un desafío financiero extra ante la inflación y la caída de la recaudación propia.