En el inicio de 2026, la expresidenta Cristina Kirchner solicitó formalmente a la cámara federal de casación penal la habilitación de la feria judicial para discutir los términos de su prisión domiciliaria.
Tras recibir el alta médica por una operación de apendicitis, su defensa busca que la justicia revoque las limitaciones impuestas por el tribunal oral federal 2, que restringen las visitas simultáneas y el listado de personas autorizadas a ingresar a su departamento de constitución sin permiso previo.
La decisión, que se conocería esta semana, está en manos de los jueces Ángela Ledesma, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci, quienes deben determinar si el reclamo encuadra en las cuestiones urgentes de libertad que se tratan durante el receso de enero.
El proceso judicial en feria y los puntos en disputa
La exmandataria cumple desde junio pasado una condena firme de seis años de prisión por la causa "Vialidad" en su domicilio de la calle San José. El conflicto con el TOF 2 se originó luego de que publicara una fotografía junto a nueve economistas, lo que llevó al juez Jorge Gorini a limitar sus visitas a un máximo de tres personas en simultáneo, dos veces por semana y por un tiempo no mayor a dos horas.
La defensa objeta esta medida por considerarla arbitraria y busca, además, ampliar la lista de visitantes que no requieren autorización judicial individual.
Actualmente, ese listado se limita a familiares directos, abogados y médicos, pero el tribunal ya rechazó la inclusión de su cuñada Alicia Kirchner y sus sobrinas, así como el rol de apoderado del ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, aunque sí permitió el ingreso irrestricto de Nicolás Kreplak como coordinador de su equipo de salud.
La habilitación de la feria es un recurso excepcional que requiere justificar el riesgo de demora en la resolución del conflicto.