El juez federal con competencia electoral en la Provincia, Alejo Ramos Padilla, irrumpió en la discusión política e institucional sobre las reglas comiciales con un fuerte llamado de atención al Poder Ejecutivo y al Congreso de la Nación.
Durante la apertura de un congreso organizado por el Centro de Estudios en Derecho Electoral de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el magistrado exigió que las definiciones respecto a la derogación o vigencia de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) se resuelvan antes de ingresar formalmente al año electoral.
“Lo ideal es que estas decisiones se tomen en años no electorales. Las PASO son un ordenador de la oferta electoral y, de suspenderse, no es posible que los candidatos se definan en una mesa única. Tiene que haber mecanismos dentro de los partidos para darle a la ciudadanía una oferta ordenadora”, marcó.
El planteo de Ramos Padilla añade un elemento de fricción sobre la estrategia impulsada por el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, cuyo objetivo central radica en eliminar las PASO para fragmentar la oferta opositora del peronismo y allanar la reelección de Javier Milei.
La iniciativa de Santilli enfrenta un panorama complejo en el Congreso debido a las reticencias internas de sectores clave, entre ellos la ministra Patricia Bullrich y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quienes han aflojado la presión sobre los bloques dialoguistas.
La postura de la conducción parlamentaria del PRO y de mandatarios provinciales ha paralizado el consenso necesario para sancionar la reforma durante el período ordinario, amenazando con postergar la discusión para el año comicial, el escenario desaconsejado por la Justicia Electoral.
La posibilidad de realizar elecciones el mismo día pero bajo modalidades contrapuestas, la Boleta Única de Papel (BUP) promovida por la Nación y la boleta partidaria tradicional que proyecta mantener la gestión de Axel Kicillof, genera severas objeciones operativas.