La Provincia de Buenos Aires atraviesa un profundo proceso de contracción en su tejido productivo. Datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), procesados junto a informes de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) y cámaras del sector, confirman la pérdida masiva de empleadores registrados y establecimientos fabriles en el territorio bonaerense desde el cambio de gestión nacional.
El deterioro del entramado formal bonaerense se manifiesta a través de diversos indicadores sectoriales y territoriales.
Entre fines de 2023 y el trascurso de 2026, la Provincia acumula una caída neta que supera los 6.000 empleadores (algunos relevamientos extendidos calculan hasta 8.465 bajas). El territorio bonaerense concentra aproximadamente 3 de cada 10 cierres reportados en todo el país.
Según la UIPBA, entre junio de 2023 y junio de 2026 cerraron 1.374 establecimientos industriales en la provincia (una caída del 6,3%). Esta sangría supuso la pérdida de 45.115 puestos de trabajo industriales formales (-8,6%). De este modo, Buenos Aires concentró el 35% de los cierres fabriles del país y más del 45% del empleo industrial destruido.
Las mediciones señalan que la tendencia negativa no se detuvo. En los últimos tres meses finalizados en septiembre se contabilizaron cerca de un centenar de nuevos cierres de plantas.
Registros de observatorios locales muestran al menos 3.165 ceses de actividades o bajas de comercios en distritos clave como La Plata, Tandil y Junín.
La situación provincial se enmarca en una recesión de alcance nacional. Según la SRT, a julio de 2026 el país contaba con 480.067 unidades productivas con empleadores registrados, lo que representa 32.290 empresas menos que en noviembre de 2023 (-6,3%) y acumula 18 meses consecutivos de caída.