La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó una movilización hacia las puertas de la Secretaría de Industria de la Nación bajo el lema “Las Malvinas son argentinas; la industria nacional también”.
La marcha reunió a columnas de gremios de la industria, el transporte, el comercio y los servicios en reclamo por la apertura importadora, la parálisis de la actividad productiva y la pérdida de empleo en el sector privado.
El acto contó con las intervenciones del triunvirato de conducción integrado por Jorge Sola (Seguro), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), quienes manifestaron su rechazo a las medidas implementadas por el Poder Ejecutivo y exigieron una reorientación inmediata del esquema macroeconómico.
Durante los discursos desde el escenario montado en el microcentro porteño, los secretarios generales lanzaron duras críticas hacia el Gabinete nacional y el arco político opositor.
Sola acusó al Gobierno de llevar adelante un proyecto de desmantelamiento industrial a través de las decisiones del Ministerio de Economía y del Ministerio de Desregulación, asegurando que la política oficial profundiza la brecha social y beneficia a los sectores financieros en detrimento del trabajo productivo.
Por su parte, Jerónimo advirtió que la central obrera escalará el nivel de conflictividad si la Casa Rosada no revisa su estrategia socioeconómica. Asimismo, reclamó a los dirigentes del campo nacional y popular que asuman un rol activo en la defensa de los derechos laborales.
Por último, Argüello cuestionó la falta de respuestas a las demandas sindicales y señaló que el malestar acumulado en los sectores trabajadores derivará en nuevas medidas de protesta en el corto plazo.