Un relevamiento provincial elaborado por la consultora Isonomía reflejó que el 64% de los bonaerenses encuestados se manifestó a favor de la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) para la selección de autoridades provinciales y municipales.
El indicador contrasta con un 22% de rechazo a la reforma y un 14% que no expresó posición al respecto, en el marco de un debate que reaparece en la agenda legislativa tras el estreno del sistema nacional.
El mecanismo se utilizó para la categoría de diputados nacionales durante los comicios de octubre de 2025 bajo el marco de la Ley 27.781, pero su aplicación en las elecciones de gobernador, legisladores provinciales e intendentes exige una modificación previa del Código Electoral bonaerense.
El 67% de los consultados consideró muy o bastante importante que la totalidad de las listas estén integradas en un único impreso para evitar maniobras de sustracción o faltante de boletas en el cuarto oscuro.
Mientras que un 65% de los bonaerenses valoró la reducción del gasto público vinculada al recorte en la impresión masiva de boletas partidarias.
El 61% resaltó el impacto ambiental positivo que genera el menor consumo de papel en los operativos comiciales.
Pese al consenso social que refleja el sondeo, la modificación del régimen de votación en el territorio bonaerense permanece atada a las negociaciones parlamentarias en ambas cámaras. Senadores de La Libertad Avanza y bancadas opositoras como el PRO impulsan proyectos para incorporar la BUP en las elecciones subnacionales.
Sin embargo, para tratar la reforma en el recinto se requiere articular acuerdos mayoritarios con el oficialismo de Unión por la Patria y bloques aliados.
De no sancionarse una nueva normativa electoral en la Legislatura antes del inicio del próximo calendario de comicios, la provincia de Buenos Aires mantendrá el esquema tradicional de boleta partidaria para la elección de autoridades locales.