En una contundente exposición celebrada en la sede de las Naciones Unidas, el presidente Javier Milei arremetió contra la estructura institucional del organismo multilateral y ratificó la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Durante su alocución, el jefe de Estado argumentó que las instituciones globales han perdido autoridad moral al distanciarse de sus mandatos originales y adoptar una postura indiferente ante violaciones a la legalidad internacional.
El mandatario centró los primeros tramos de su mensaje en la ineficacia del sistema de gobernanza global. Definió a las Naciones Unidas como una estructura “inútil” destinada a sostener a “una casta de parásitos disfrazados de burócratas bien intencionados”.
Además, acusó al organismo de cobijar dictaduras y regímenes que vulneran derechos fundamentales, señalando el sometimiento de las mujeres y la omisión ante el terrorismo islámico o la persecución a comunidades cristianas, mientras mantiene un voto sistemático contra Israel.
Por último, sostuvo que el incumplimiento reiterado de las resoluciones sin represalias genera un sistema donde “quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna” y la palabra de los organismos internacionales deja de pesar sobre la realidad.