La administración del gobernador Axel Kicillof mantiene sin fecha la convocatoria a la mesa paritaria de la administración pública provincial, confirmando que los trabajadores estatales, docentes y judiciales no percibirán aumentos con las liquidaciones correspondientes al mes de septiembre.
Con los procesos de liquidación ya en marcha en la Contaduría General de la Provincia, los gremios dan por descartada una actualización inmediata de los haberes y concentran sus reclamos en lograr un acuerdo en octubre con carácter retroactivo.
La parálisis en las negociaciones se produce en el marco del vencimiento del acuerdo previo firmado en julio, el cual estableció un incremento escalonado del 7% distribuido en dos tramos (5% en julio y 2% en agosto).
Pese al insistente reclamo elevado por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) tras la difusión de los índices de precios, el Ejecutivo no formalizó ofertas ni abrió mesas técnicas de discusión salarial.
Detrás del aplazamiento paritario subyace una severa restricción financiera en la tesorería provincial. Durante septiembre, la Provincia afrontó compromisos de deuda externa por un total de 420 millones de dólares, correspondientes a los servicios de amortización e intereses de los bonos reestructurados a comienzos de la gestión.
Según fuentes oficiales del Ministerio de Economía bonaerense, la erogación representa un volumen de recursos equivalente al desembolso requerido para abonar un medio aguinaldo completo a la masa salarial del Estado provincial.
Las conducciones gremiales buscan forzar una mesa de negociación expedita en octubre que permita recomponer los ingresos del último trimestre, reservando el mes de diciembre para un cierre paritario que amortigüe la pérdida del poder de compra frente a una inflación anual proyectada en torno al 30%.