La crisis del PAMI volvió a quedar bajo la lupa y el diputado bonaerense Ricardo Lissalde apuntó directamente contra el Gobierno de Javier Milei. Para el legislador, los problemas que atraviesa el organismo excede el conflicto con los prestadores y responden a un deterioro estructural provocado por las políticas de ajuste.
“Estamos frente a un vaciamiento institucional”, advirtió Lissalde en conversaciones con La Letra Chica,y cuestionó la reducción de personal, las dificultades para acceder a medicamentos, las demoras en las prestaciones y los problemas que atraviesan médicos y prestadores para cobrar por los servicios brindados.
El diputado sostuvo que el achicamiento de la estructura del PAMI termina teniendo un impacto directo sobre los jubilados. En ese sentido, mencionó la pérdida de trabajadores sociales y la reducción de personal en distintas agencias bonaerenses, una situación que, según planteó, genera demoras en trámites y dificulta el acceso a prestaciones.
A la vez, cuestionó el esquema de pagos a los médicos de cabecera y las dificultades que atraviesan farmacias y prestadores por los atrasos en las liquidaciones. “Cuando el PAMI deja de pagar o acorta la cobertura, el circuito termina cerrándose en la guardia del hospital municipal o provincial”, sostuvo Lissalde.
Para el legislador, el escenario no puede explicarse únicamente por una actualización de aranceles o un conflicto puntual. “No es un problema coyuntural de actualización de tarifas, sino una crisis de fondo que está poniendo en riesgo el funcionamiento del organismo”, afirmó.
En esa línea, Lissalde cuestionó que el ajuste de las cuentas públicas termine trasladándose a los adultos mayores y reclamó al Gobierno de Milei que garantice los medicamentos y prestaciones y recomponga la estructura necesaria para que el PAMI pueda cumplir con su función.
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